Los ministros de agricultura y pesca de la Unión Europea se han reunido este lunes en Bruselas, donde, tras analizar y debatir las medidas propuestas por el Ejecutivo comunitario, los Veintisiete han manifestado que, a pesar de estar «bien encaminadas», no son suficientes, por lo que han instado a la Comisión a «completar rápidamente todas esas medidas con otras nuevas, más ambiciosas».
El texto, elaborado por el Ejecutivo comunitario y enviado posteriormente a la Presidencia belga, recoge medidas a corto y medio plazo para identificar y reducir los obstáculos y cargas administrativas a las que se enfrentan los agricultores europeos, y así aportar cierto alivio tanto a los agricultores como a las administraciones nacionales.
Sin embargo, el ministro belga de Agricultura, David Clarinval, ha señalado en rueda de prensa tras el Consejo que, a pesar de que la reducción de la sobrecarga administrativa es una de las preocupaciones expresadas por la comunidad agrícola, no es la única, insistiendo en que, aunque la propuesta de la Comisión podrían aplicarse a corto plazo, “es necesario aprobar medidas que tengan un impacto concreto a medio y largo plazo”.
Bruselas aboga por medidas como simplificar algunos de los requisitos de condicionalidad que deben cumplir los agricultores de la UE; simplificar la metodología para determinados controles, con el fin de reducir hasta un 50 % el número de visitas a las explotaciones por parte de las administraciones nacionales; o aclarar el uso del concepto de fuerza mayor y circunstancias excepcionales.
“Todas esas medidas tienen que ver con la PAC, pero hay que darse cuenta y lo que está en el medio de estos debates es que los agricultores sufren una serie de medidas que se toman fuera de la PAC, son víctimas de decisiones ajenas a la política agrícola común”, ha enfatizado Clarinval.
Así pues, los Estados miembros han considerado necesario analizar otros instrumentos más allá de la PAC, como medidas que garanticen que los acuerdos comerciales sean equilibrados. Los ministros han destacado la situación actual del mercado tras la invasión rusa de Ucrania, señalando la importancia de encontrar soluciones más eficaces para que los productos ucranianos lleguen a sus mercados tradicionales fuera de la Unión y denunciando que “los rusos utilizan esa palanca para desestabilizar Ucrania y también para desestabilizar Europa”.
En cuanto al futuro de la agricultura y de la PAC, el ministro de agricultura belga ha señalado que “esta reunión no es más que un primer paso en nuestro diálogo con los agricultores” y que los ministros de agricultura “se ocuparán de esto en las próximas reuniones”.
El pasado 22 de febrero, Bruselas también anunció que en marzo se realizará una encuesta en línea cuyos resultados complementarán un análisis detallado que se publicará en otoño de 2024 sobre la complejidad para los agricultores derivada del marco regulatorio de la UE.
Por su parte, el comisario europeo de Agricultura, Janusz Wojciechowski, ha afirmado que la intención de la Comisión es preparar unas directrices más claras y que permitan flexibilidad a los Estados miembros y a los agricultores y ha expresado su voluntad que poder lograr “una flexibilidad a futuro, no solamente una flexibilidad temporal para este año 2024”, antes de que la actual legislatura llegue a su fin.
Cuando un periodista ha preguntado por las protestas que se estaban desarrollando a escasos metros del edificio en el que los ministros han celebrado el Consejo, el comisario ha insistido en la urgencia de “abordar las causas, no los síntomas”. Wojciechowski ha apuntado la necesidad de proporcionar soluciones que atiendan a las principales preocupaciones de los agricultores. Unas preocupaciones que, ha apuntado, "son muy legítimas”.
El ministro belga de agricultura se ha mostrado más contundente, condenando “el uso de la violencia, del tipo que sea, y en las circunstancias que sean”. Asimismo, ha tildado es violencia de “contraproducente”, asegurando que “la imagen tiene un impacto negativo para el sector agrario”
“No es la manera de negociar y, desde luego, es inaceptable que se actúe con violencia, sean agricultores, hooligans, fútbol o protestas contra la pandemia”, ha afirmado Clarinval.






